Proyecto personal centrado en la creación de personajes a partir de ideas, descripciones y rasgos de personalidad.
Más que un ejercicio de ilustración, el proyecto explora cómo traducir conceptos abstractos en sistemas visuales capaces de comunicar identidad, carácter y narrativa.
Cada personaje nace de una conversación, una descripción o una idea inicial.
El objetivo no era representar una apariencia concreta, sino interpretar una personalidad y transformarla en una propuesta visual coherente.
Partí de la idea de que todo personaje funciona como una marca: necesita una identidad reconocible, una voz propia y una serie de elementos capaces de diferenciarlo del resto.
El trabajo consistió en definir el lenguaje visual de cada propuesta, tomando decisiones sobre color, forma, expresión, actitud y composición para construir personajes con personalidad y coherencia interna.
Más que ilustrar personajes, el proyecto buscaba desarrollar identidades visuales capaces de sostener una narrativa.
Creación de una serie de personajes con identidad propia y lenguaje visual definido.
El proyecto sirvió como espacio de exploración para probar procesos creativos, tomar decisiones narrativas y experimentar con diferentes formas de construir significado a través de recursos visuales.
Más que una colección cerrada, funciona como un laboratorio creativo en constante evolución.
Este proyecto confirmó algo que aplico también en productos, marcas y proyectos editoriales: las decisiones visuales tienen más fuerza cuando responden a una idea clara.
Antes de definir cómo se ve algo, resulta mucho más útil entender qué representa, cómo se comporta y qué historia quiere contar.
Puedo ampliar proceso creativo, exploración de estilos y enfoque narrativo en conversación directa — hola@borjadefrutos.com